Tu familiar tuvo un ACV.
No sabías que el lenguaje podía perderse así. De un día para otro.
El accidente cerebrovascular es la principal causa de afasia en Chile. Cada año, cerca de 7.000 personas la desarrollan, una alteración del lenguaje que puede afectar la comprensión, la expresión, la lectura y la escritura al mismo tiempo. No es un problema de inteligencia. El pensamiento puede estar completamente intacto mientras el lenguaje falla.
La afasia ocurre cuando el daño cerebral afecta las áreas responsables del lenguaje, generalmente el hemisferio izquierdo. Dependiendo de qué área resultó dañada, la persona puede perder la capacidad de hablar fluidamente, de encontrar las palabras, de comprender lo que le dicen, o de leer y escribir. En muchos casos, varias de estas funciones se ven afectadas al mismo tiempo.
Lo que más desorienta a las familias en los primeros días es la sensación de que su ser querido "ya no está ahí". No es así. La persona entiende, piensa y siente, pero el puente entre el pensamiento y las palabras se cortó. El trabajo fonoaudiológico consiste en construir ese puente de nuevo, o encontrar caminos alternativos cuando el puente original no puede recuperarse del todo.
La intervención fonoaudiológica debe comenzar dentro de las primeras 48 horas del ACV, en cuanto el estado médico del paciente lo permita. La evidencia es clara: cuanto antes se inicia, mayor es la recuperación funcional. En las primeras semanas el cerebro está en un estado de plasticidad elevada, es el momento en que más responde al trabajo rehabilitador.
La fonoaudióloga evalúa el tipo y grado de afasia, diseña un plan personalizado y trabaja junto con la familia. La participación de la familia no es opcional, es parte fundamental del proceso. Las estrategias que se aprenden en sesión tienen que practicarse en casa, en conversaciones reales, en la vida cotidiana.
Preguntas frecuentes
¿Tienes dudas sobre este tema?
Escríbenos, estamos para ti →